CAPÍTULO 53 — Me tienes a mí.
Anastasia.
El dolor en mi pecho era insoportable. Alexey se había ido, me dejó sola, herida y perdida en un mar de inseguridades, y no pude evitar sentir que todo se desmoronaba a mi alrededor.
Sus palabras resonaban en mi mente una y otra vez, como cuchillos afilados cortando mi alma. Me sentía perdida y sin rumbo, sin saber qué hacer o cómo enmendar mis errores.
Me dejé caer en el sofá, abrazando mis rodillas mientras sollozaba. Mi corazón se sentía destrozado, y el peso de mis decisiones pa