LA ADHALIA NEGRA
AMELIA
— ¿Qué es esto? –Digo cuando él me da unos papeles en un sobre amarillo
— ¡Felicidades! La casa ya es tuya. He decidido dártela como un obsequio por la mágica noche de ayer. Me encantas, preciosa.
— ¿Debo agradecer o valorarlo como mi trabajo?
— Como quieras. Vámonos porque alguien nos espera.
Efectivamente algo muy importante nos espera hoy, los dos estamos cumpliendo nuestra parte del trato.
Sonrió, dejo los papeles y salgo con él.
Seguimos el camino en su auto y al