Mundo ficciónIniciar sesiónMiranda permaneció de rodillas en el suelo sucio de la celda de aislamiento, sosteniendo el rostro demacrado de su medio hermano entre sus manos temblorosas. Las palabras que necesitaba decir pesaban en su lengua como piedras, cada una más difícil de pronunciar que la anterior.
—Necesito contarte toda la historia. La historia







