Mundo ficciónIniciar sesiónDolores Vilchis nunca perdía una conversación porque nunca llegaba sin prepararse para ganarla.
Valentina lo recordó mientras marcaba el número desde la habitación del hotel, con el mar todavía visible a través de los ventanales y Diego sentado en el sillón frente a ella, leyendo el documento que le había entregado la noche anterior con esa concentración particular suya que excluía todo lo que no fuera el prob







