Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl contrato que Valentina firmó sin leer volvía una vez más, como todo lo que ignoramos por miedo siempre vuelve.
Lo supo antes de ver el sobre manila sobre la mesa de centro. Lo supo por el sonido de la puerta del hotel que se cerró con demasiado cuidado, con esa deliberación particular de quien no quiere despertar a alguien pero tampoco puede evitar que el silencio hable por sí solo. Valentina llevaba una hora despierta sin saber por qu&eacut







