Mundo ficciónIniciar sesiónLa policía de Auckland tiene protocolo para niños desaparecidos: las primeras setenta y dos horas son críticas, pero Diego Cortés no tenía setenta y dos horas cuando el cazador era Elena Kozlov.
El sol apenas comenzaba a teñir el horizonte de tonos rosados cuando dos patrullas se detuvieron frente a la casa que Diego había alquilado bajo el nombre de Matthew Morrison. El vecindario de clase media alta despertaba lentamente—corredor







