Mundo ficciónIniciar sesiónValentina Cortés había imaginado mil escenarios para el nacimiento de su hija, pero ninguno incluía parir en el asiento trasero de una SUV mientras su marido yacía inconsciente y su hijo mayor estaba secuestrado.
—Otra contracción —jadeó, apretando el respaldo del asiento delantero con tanta fuerza que sus nudillos se volvieron blancos—. Tres minutos. Dios, Viktor, no vamos a llegar.
Viktor Sokolov miró por el re







