Mundo ficciónIniciar sesiónValentina se aferraba al tren subterráneo con una mano (la otra inútil con el dedo roto) mientras la oscuridad absoluta la tragaba a doscientos kilómetros por hora bajo tierra rusa.
El viento del túnel era una bestia furiosa que intentaba arrancarla del metal como si fuera una mosca molesta. Cada ráfaga amenazaba con despedazarla contra las paredes de concreto que pasaban a centímetros de su cabeza. El rugido del tren era ensordecedor, un brami







