Mundo ficciónIniciar sesiónEl dolor de la bala era secundario comparado con el terror de ver a Alexei levantar a Hermann Jr. mientras Diego sangraba en el piso de concreto.
—¡DIEGO! —El grito desgarró la garganta de Valentina mientras intentaba lanzarse hacia su esposo.
No llegó ni a dos pasos.
Elena la interceptó con la precisión quirúrgica de quien había sido entrenada por el FSB desde los dieciocho años. La mano de la mujer se cerró alrededor del brazo de Valentina como una prensa industrial, in







