Mundo ficciónIniciar sesiónEl Puente Vecchio ha presenciado mil años de historia florentina, pero nunca un duelo tan desesperado como el que estaba a punto de desarrollarse bajo la luna llena de marzo.
Las tres de la madrugada convertían a Florencia en una ciudad fantasma. El puente medieval se extendía sobre el río Arno como una cicatriz de piedra, sus tiendas cerradas proyectando sombras grotescas bajo la luz plateada. Diego Cortés caminaba hacia el centro con pasos medidos,







