Mundo ficciónIniciar sesiónValentina Cortés dejó de ser humana el momento que vio la fotografía de su hijo enjaulado: se convirtió en algo más antiguo y terrible.
El grito que brotó de su garganta no era humano. Era el alarido de una madre que había perdido todo lo que la mantenía cuerda, la voz primordial de una hembra protegiendo a su cría. Se lanzó hacia la playa con una fuerza que sorprendió incluso a Diego, quien la alcanzó







