Mundo ficciónIniciar sesiónLa muerte de Damián Ochoa debería haber traído paz, pero solo abrió la puerta a una guerra aún más oscura.
El almacén abandonado de Detroit se había convertido en un mausoleo de veintitrés cuerpos. El aire espeso olía a pólvora y sangre coagulada, mientras las sirenas distantes se acercaban como lobos hambrientos. Diego yacía contra una columna de acero oxidado, presionando su mano contra la herida que







