UN PACTO CON EL DIABLO. CAPÍTULO 39: Un juego que nadie esperaba
Leny estaba en su habitación, los latidos de su corazón repicaban en sus oídos mientras observaba su propio reflejo en el espejo. Sabía que todo estaba a punto de cambiar, pero la calma la envolvía de una manera casi extraña. Todavía faltaban cuatro días para el anuncio, cuando la puerta de su habitación se abrió y apareció su madre, apresurada.
—Leny —dijo en un tono grave, cerrando la puerta tras de sí—. Necesitamos hablar.
La m