UN PACTO CON EL DIABLO. CAPÍTULO 29: El tesoro perdido
UN PACTO CON EL DIABLO. CAPÍTULO 29: El tesoro perdido
Leny trató de sonreír, aunque el dolor en su pierna no le permitía relajarse del todo. Kenneth seguía ahí, a su lado, mirándola con una mezcla de alivio y preocupación que hacía que su corazón se encogiera.
Estaba vivo y estaba sano, y tenía cara de que quería hacer arder el mundo.
—Ken… —empezó Leny, con la voz suave—. Lo siento tanto. Mi familia... fue una broma de muy mal gusto. No debieron haberte dado un caballo sin emperiencia.
Kennet