HERIDAS PERFECTAS. CAPÍTULO 49. Un Romeo Pirata
HERIDAS PERFECTAS. CAPÍTULO 49. Un Romeo Pirata
Karina seguía llorando mientras escuchaba los golpes en la puerta. Mikhail trataba de calmarla desde el otro lado del teléfono, pero detrás de él solo se escuchaban los gritos de Konstantine mientras salían a toda prisa de su edificio.
—Karina, escúchame. Respira profundo. No te pasará nada, ¿me oyes? ¡Ya vamos para allá! No te va a pasar nada, nena, quédate conmigo, quédate conmigo.
Pero cada segundo que pasaba en esa situación parecía una eterni