HERIDAS PERFECTAS. CAPÍTULO 27. Una lujosa caravana
HERIDAS PERFECTAS. CAPÍTULO 27. Una lujosa caravana
La iglesia estaba repleta de amigos y familiares de Mikhail y Mera, todos sonrientes, emocionados, esperando el “sí, acepto” de los novios. Bueno, casi todos, porque Irina parecía como si le estuvieran clavando un tenedor en el trasero mientras a su lado su novio trataba de calmarla.
Karina observaba desde uno de los bancos laterales, con el corazón latiendo tan rápido que apenas lograba escuchar los votos. Sentía cómo el peso de sus emociones