HERIDAS PERFECTAS. CAPÍTULO 26. Una buena persona.
HERIDAS PERFECTAS. CAPÍTULO 26. Una buena persona.
Cuando los primeros rayos del sol se filtraron por las ventanas del departamento, Karina seguía con los ojos abiertos. La luz inundó el espacio, llenando el ambiente de una claridad casi cruda, como si desnudara sus emociones mientras se preparaba para la última sesión de maquillaje con Mikhail.
Tenía a la mano sus pinceles, las bases y ese maquillaje de alta cobertura que había usado tantas veces para cubrir su cicatriz. Frente a ella estaba e