CAPÍTULO 78. Una pequeña cosita a cambio.
CAPÍTULO 78. Una pequeña cosita a cambio.
Lo tenía demasiado cerca y eso era malo. Era terrible porque ahora ella entendía, o quizás intentaba comprender, cómo se sentía él: odiándola tanto y deseándola al mismo tiempo.
Sintió cómo sus cuerpos se acercaban de manera suave y controlada, como si fueran dos imanes arrastrándose el uno hacia el otro dentro de la misma habitación, del mismo espacio, del mismo maldito planeta.
Aun con los tacones, tenía que levantar la barbilla para mirarlo, pero sin