CAPÍTULO 164. Una maldad subestimada
CAPÍTULO 164. Una maldad subestimada
Serena sabía que era una locura, que después de toda la seguridad que Renzo, Aurelio y Adriano le habían metido a aquel edificio, escaparse de sus guardaespaldas era como hacerles la mayor ofensa; pero en el mismo momento en que había puesto un pie en aquel estacionamiento lleno de cámaras para esperar a Kenneth, sus ojos se habían centrado en aquella figura que no intentaba ocultarse dentro de su auto, sino que más bien parecía estar esperando por ella.
La