CAPÍTULO 163. Una conclusión forense
CAPÍTULO 163. Una conclusión forense
Era muy difícil explicar esa necesidad, o mejor dicho, era absurdamente sucio hacerlo. Su sexo dolía en latigazos intermitentes que escalaban hasta su vientre, sus paredes se contraían con ferocidad, como si tuviera hambre, hambre de él; y su boca no alcanzaba para tomar todo el aire que necesitaba.
Aquel deseo escalaba por su columna con cada roce del miembro de Grayson contra su trasero, sentía su roce demasiado suave y…
—¡Oh Dios! —dio un respingo cuando