CAPÍTULO 144. Te oigo
CAPÍTULO 144. Te oigo
—¿Cómo está esa mano? —preguntó Aurelio, aunque la mitad de él observaba a Percy con el rabillo del ojo, después de todo Serena acababa de darle una paliza a su madre en público.
—Con la sensación de que debí haberle hecho mucho más —gruñó la muchacha, porque finalmente estaba haciendo hasta lo imposible por tragarse aquel dolor mientras la misa continuaba.
Lo que estaba por venir sería duro, y lo sabía, pero no podía imaginar que el resto de aquella familia fuera tan cí