CAPÍTULO 111. Un poquito así
CAPÍTULO 111. Un poquito así
No hubo una sola persona en aquella sala que no se quedara muda, porque si bien nadie había esperado que la pequeña Meli no reconociera a Grayson, tampoco habían imaginado que, después de más de un año, la niña se emocionara tanto por estar de nuevo con él.
—¿Angelito? —preguntó mientras sus pequeñas cejas se juntaban y su boca hacía un puchero lleno de nostalgia e incredulidad.
—Sí, Meli, soy yo —murmuró Grayson con voz suave, y un segundo después tenía los brazos