—¡Por fin viniste a visitarme! ¡Ya era hora! —le dijo Susan a su hermano tres días después, mientras le abría la puerta para que entrara a su apartamento.
—Lo siento, pero he estado muy ocupado últimamente —le respondió Samuel.
—Sí, ya lo sé —replicó Susan con sarcasmo. Sí, quería a su hermano y lo apoyaba incondicionalmente… Siempre lo haría, pero eso no significaba que no estuviera molesta con él por ciertas decisiones que había tomado. Decisiones que habían tenido repercusiones en su vida… Y