Mundo ficciónIniciar sesiónCierro la boca.
—No pienso darte el divorcio, ya lo sabes, eres mía —espeta con crueldad—. Creí habértelo dejado claro.
La furia me invade al notar lo apacible que se encuentra y como lo hace ver todo tan fácil.
—¡Es que no lo entiendes!







