Mundo ficciónIniciar sesiónLEA
Cuando abro los ojos, me permito respirar hondo e incorporarme, la noche había sido demasiado larga como para querer rememorar todo por milésima vez, necesitaba un respiro de Enzo, de todos, y quería vivir mi duelo. Toco mi vientre y el labio inferior comienza a temblarme, pensar que dentro de mi estaba creciendo una vida y ahora nada, estaba vacía,







