El fin de semana paso muy rápido, el castigo que le impuse a los Deltas los hizo llorar literalmente, el médico de la manada tuvo que detenerme porque sus cuerpos no estaban acostumbrados a ese tipo de ejercicios, el entrenamiento intenso al que los sometí duro 10 horas, al finalizar se los llevaron en camillas por que ya no podían ni moverse sin sentir dolor pero es lo mínimo que merecen por cuestionar a su líder.
Draven estaba feliz con el castigo que les había dado y al dárselos públicamente