Después de recibir la gran noticia, Sofía y yo estábamos más enamorados que nunca. Nuestro amor estaba listo para recibir el nuevo fruto de nuestro amor.
Pero la maldad de Samantha estaba muy cerca, demasiado cerca a mis amores. Una noche, mientras Sofía y yo estábamos en nuestra habitación, escuchamos una melodía que venía de afuera. Era el sonido de una flauta.
Sofía y yo nos levantamos inmediatamente y miramos por la ventana para saber de dónde venía el sonido, pero no vimos nada. Le dije a