Mundo ficciónIniciar sesiónEsperando mi traslado a la séptima sesión de lavado de cerebro, borrado de memorias o si se quiere, más ostentosamente, “reprogramación de la psique”, evoco con nostalgia aquella tarde de otoño desde la soledad de mi habitación. Las horas que pasamos juntos ese día son horas que jamás olvidaré. Fueron una dolorosa representación de lo John podía lograr en mí con tan solo una mirada. ¡Y es que







