Capítulo 33. Revelaciones inesperadas.
El silencio que siguió a la salida de Marleni era denso, cargado de tensión. Sofía miraba a Lukas con una mezcla de incredulidad y furia, mientras él mantenía la vista fija en la puerta por la que había salido Marleni.
—¿Cómo pudiste? —siseó Sofía finalmente, rompiendo el silencio—. ¿Cómo te atreves a acusar así a mi madre?
Lukas se volvió hacia ella, sus ojos ardiendo con una intensidad que la hizo retroceder instintivamente.
—¡Porque es la verdad! —espetó mirándola a los ojos—. La vi, Sofía.