Capítulo 26. El regalo de papá.
Cuando Sofía abrió los ojos, su boca se abrió en una expresión de asombro. Frente a ella, brillando bajo la luz del garaje, estaba un hermoso auto deportivo color rojo.
—¡Oh, por Dios! —exclamó Sofía, llevándose las manos a la boca—. ¿Es... es para mí?
Danilo asintió, su rostro iluminado por una sonrisa de orgullo y amor.
—Así es, mi niña. Es todo tuyo. Sé que has estado trabajando muy duro y que se te hace difícil movilizarte, mereces tener tu propio auto.
—No, papá, no puedo aceptar eso, es d