Capítulo 25. Una sorpresa paterna.
Los días siguientes fueron una tortura para ambos, sobre todo para Lukas, porque ella lo evitaba a toda costa, cuando lo veía llegar donde estaba, se iba, se encerraba en su habitación y solo salía cuando él se había ido.
Lukas, por su parte, se debatía entre la culpa y la frustración, queriendo hablar con ella, verla, saber cómo pensaba, quizás era un tonto, pero haberse acostado con Fabi, no había cambiado para nada lo que sentía por Sofía.
A decir verdad, haber estado con Fabi, solo le había