MIKE
La poco luz que entraba por la ventana iluminaba parte del rostro de la mujer que dormía plácidamente en mis brazos. Desde que cerró los ojos luego de aquel te amo agitado y cansado no he podido conciliar el sueño. Conozco a June como la palma de mi mano, sé a la perfección lo mucho que esta situación la está rebasando, pero a la vez la noto segura de sí y de todo lo que me dijo en la orilla de la playa.
Creo en ella y en sus palabras ciegamente. Una parte de mí está seguro de que no va a