129. "No quiero quemarme"
Dayana no podía más con el pesar que la afligia, su pecho cada vez se sentía más apretado hasta el punto de sentirse asfixiada, se dio la vuelta para marcharse pero Alexander reaccionó rápidamente, la tomó de la muñeca para evitar que ella se marchara.
— Espera... ¿Que? ¿Estás hablando en serio Dayana?.– Él no podía creerlo, esperaba que tan solo se trata de una broma... una broma de muy mal gusto; Dayana se giró para quedar frente a él, mentalizandose para lo que se venía y llenándose de una