128. Despedida
Tanto Dayana como Oliver se miraban fijamente de una manera muy seria, Dayana se debatía entre acceder o no, porque al final de cuentas el hombre frente a ella parecía ser un mentiroso profesional, podría tratarse de una trampa solamente.
— ¿Porque te tendria que creer?
Oliver se puso de pie, bajó la mirada para ver a Dayana fijamente a los ojos, no podía negar que tenían un color precioso e inusual, más sin embrago el temperamento de esa mujer era fuerte y complicado, podría ser toda una bell