Meliha estaba más acostumbrada y adaptada al fortísimo calor y logró recuperar el paso. Se puso adelante 3-0 y otra vez el público deliraba, vivaba su nombre, se alegraba y explotaba en aplausos y vivas. También me insultaban y hostigaban cuando yo estaba en el servicio. Los jueces pedían silencio a los enardecidos aficionados, bastante sulfurados.
-¡¡Ataca Katherine!!-, se molestó Ashley puesta de pie.
Asentí con la cabeza y apreté el gatillo. Mis raquetazos empezaron a reventar en la canch