Me sentía muy mal, desalentada, sin ánimo, decepcionada conmigo misma, estaba apagada y sin ganas para nada. El torneo ya había empezado con los partidos eliminatorios. Yo ya estaba clasificada para el cuadro principal pero, en realidad no me interesaba nada. Después de entrenar por la mañana, Ashley y Heather fueron a verlos partidos y yo me quedé en el hotel. Luego de deambular un rato por los pasadizos y la terraza, decidí almorzar y bajé al comedor. Habían muchos turistas. Me miraban sorpr