El partido con Carter fue a mediodía. Dormí hasta tarde, desayuné a las nueve, y a las diez, nos fuimos al estadio. Ashley me ordenó hacer flexiones, estiramientos y elongaciones. También hice trotes cortos y algo de velocidad.
Cuando salí a la cancha, me enfocaron muchas cámaras y celulares. Quedé boquiabierta.
-La asombrosa Katherine Tecelao-, dijo un periodista en perfecto castellano y el público estalló en aplausos. Al fondo en la otra cancha, esperaba Hanna Carter.
-¡¡¡Un saludo a tod