Estaba nerviosa. No solo porque iba a compartir el vuelo con Marcial sino que nunca había viajado fuera del país. Cuando era policía me subí a avionetas y helicópteros, participé en operativos en la selva central, llevando el rifle calibre 12, pero jamás hice un viaje largo a otro país y tampoco había abordado, antes, un avión comercial. La maleta que armé pesaba, además, una tonelada y pensaba que incluso debí poner más ropa. Ashley se divirtió.
-Ay, mujer, por poco te traes también tu cama