Después de la intensa práctica, lo vi a Marcial viniendo, también de entrenar. Estaba súper lindo, con sus pelos mojados, una vincha sujetándole sus cabellos largos, el mentón sin afeitar, su pecho inflado, soplando su cansancio, la mirada extraviada en los jardines, totalmente transpirado, resaltando sus bíceps gigantes, sus músculos de meseta y sus piernas estaban completamente cubiertas de vellos. Delicioso. Corrí para verlo de cerca y deleitarme con su arrolladora virilidad.
-¿Vienes de