Rabadzhieva me embistió tanto o más que el camello durante la visita que hicimos a las pirámides. Estuvo impetuosa, atacado mis flancos y tratando de evitar mis raquetazos. Para ello, Strashimira lanzaba globos o pelotas bobas, de manera que yo no podía responder con fuerza. Así pudo controlar mi vehemencia y por el contrario ella contestaba mis envíos con dinamitazos, logrando sumar muchos puntos. Para contrarrestarla debía recuperar el servicio, pero mi rival era muy hábil y astuta y se las