Capítulo 1.3
Vanessa.
De más está decir que no durmió en toda la noche, dando vueltas en la cama, sin poder pensar en otra cosa que no fuera el tacto de su demonio personal.
Ardía de deseo por él, se quemaba, y lo odiaba por ello.
—Alguien no se ha levantado con el coro de los ángeles hoy.
Fulmino a Nina con una mirada que no le hizo ni mella, la expresión juguetona de su amiga no la borraría ni un desastre natural.
—Me alegra que alguien lleva su vida viento en popa.
Le dio un sorbo al café, a