Despierto por la mañana y mi prometido no está en la cama otra vez. Y al igual que ayer, había una nota escrita para mí, pero esta vez era mucho más corta.
“Haz lo que tu corazón te diga.
Te ama mucho, Mathew”
Yo sonrío al ver que Mathew me ha quitado las ataduras de seguir con las tradiciones de su familia. Así que me levanto con muchas más ganas e ilusiones que ayer. Tomé una ducha y después me vestí con un hermoso vestido color rojo, estaba de mejor humor así que tome un poco de zumo de frut