Mundo ficciónIniciar sesión—No vine a perder el tiempo, Maddox —respondí, apretando la correa de mi mochila para evitar bajar la mirada hacia su abdomen—. Hazte a un lado.
Maddox no se movió. Sostuvo mi mirada con una sonrisa cínica dibujada en la comisura de sus labios. —¿Ni un 'hola, Maddox'? ¿Así tratas al hombre que acaba de salvar el soporte vital de tu viejo? Apreté los dientes. El calor me subió directo por el cuello. —Cumpliste tu p






