KAIRA
Han pasado tres meses, la tortura a la que fui sometida hay días en los que se siente como si fuera un sueño, otras como si despierto esperando a ver la mirada hacia de Uriel mientras me viola. En general todo termina con un solo anhelo, el de volver a ver a Aiden, pero sé que eso nunca más volverá a ocurrir.
Ahora vivo en Texas, con mis abuelos maternos, tienen una granja y aunque al principio me esforcé por parecer agradable y tratar de acostumbrarme a esto, lo cierto es que no puedo ha