AIDEN
La sangre me hierve, no he descansado bien, no he tenido un solo día en el que pueda dormir incluso. Siento que el aire me falta, que todos mis músculos se contraen y que el ciclo del que tanto escapé en el pasado, vuelve a arrojarme al abismo.
Mientras me encuentro en mi habitación, lanzando al aire una pelota de béisbol, Kaira Cavalli, la pelirroja de ojos azules, no sale de mi cabeza, he intentado de todo, desde follar a putas del club que era de mi padre, hasta pagar por una mamada, a