El Sacrificio del Príncipe
El choque de espadas entre Calix y el Conde de Valois resonaba en la Plaza del Mercado, un eco de la batalla que se libraba por todo el reino. El ejército de Valois, desmoralizado por las deserciones y la inesperada resistencia de los plebeyos, comenzaba a retirarse. Pero el Conde, ciego de furia, solo tenía ojos para Calix, el hijo que lo había traicionado.
—¡Traidor! —rugió el Conde de Valois, su espada brillando en la luz tenue del amanecer—. ¡Has deshonrado nuestro