Monserrat
Después de una tarde llena de trabajo por fin termine, bueno al menos que una parte del trabajo ya que tuve dos juntas que afortunadamente no estuvo el pesado de Alberto Cáceres, no se que diablos se le pudo presentar lo cierto es que no estuvo en ninguna de las dos juntas, cierro mi laptop y me echo hacia atrás en verdad me duele todo el cuello mataría en estos momentos por un masaje donde pueda relajarme y quitarme todo este estrés.
—¡Señorita Monserrat!, ¿Necesita algo más o ya me