Alberto
Término de tomar mi pequeña siesta, con mi traje blanco preferí vestirme antes de llegar a descansar, pues ser un viejo no es nada fácil este bastón es el que me ayuda estar de pie, como quisiera tener la misma energía de Montse, ella continúa siendo tan bella y la sensualidad no se le ha acabado solo que ahora la acompañan unas cuantas llantitas, las que más me gustan agarrar cuándo nos recostamos sobre la cama, tocan la puerta y es obvio que son mis hijos, ellos están muy emocionados