Capítulo 18
Andrew estaba muy desesperado, pero ni la visa ni el boleto de avión se podían conseguir de inmediato. Cuando por fin llegó a Noruega y, tras contactar con la embajada y a la policía local para buscar a Juliana, ya habían pasado tres días.​

Tocó la puerta del departamento, llamando a Juliana y entró sin pensar, pero el dueño, que estaba limpiando el lugar, lo detuvo con desconfianza:​

—¿Quién eres tú?

—Vengo a buscar a Juli—respondió Andrew, dándose cuenta de que el casero probablemente no la co
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