No esperaba esto. Aunque había pedido algo más dramático, Sabrina rompió en llanto, algo que ni siquiera yo había anticipado.
—Hice todo esto para ayudarte. Sabes que te amo y por eso me arriesgué, solo para darte lo que querías. ¿Por qué me haces esto? —sollozó.
Una palabra: tonta. Sabrina se había vuelto loca de amor, y su estupidez la llevó a complicarse la vida. ¿Cómo puede alguien pensar que vender las acciones de su prometido sería una buena idea para ganarse su amor? Quiere a Andréi y ta